Art Nouveau o Modernismo
Art
Nouveau o Modernismo
(arte), denominación que literalmente significa ‘arte nuevo’ y se
utiliza para designar un estilo de carácter complejo e innovador que se dio en
el arte y diseño europeos durante las dos últimas décadas del siglo XIX y la
primera del siglo XX. En España se denominó modernismo, en Alemania Judendstil
y en Austria Sezessionstil. En Italia se conoció como Stile Liberty, en
referencia a la tienda de Arthur Liberty, que había sido decisiva en la difusión
del estilo por el continente europeo.
Se
manifestó en un amplio abanico de formas artísticas —arquitectura,
interiorismo, mobiliario, carteles, vidrio, cerámica, textiles e ilustración
de libros— y se caracterizó por su tendencia a utilizar líneas curvas y
ondulantes semejantes a latigazos. El término se tomó de La Maison de l’Art
Nouveau, tienda que abrió el marchante Sigfried Bing en París en 1896.
El
Art Nouveau, cuyos antecedentes pueden encontrarse en el arte de los
prerrafaelistas e incluso en el poeta visionario del siglo XVIII William Blake,
surgió como consecuencia de los postulados del movimiento Arts & Crafts,
fundado por William Morris en 1861. A la vista del incremento de la producción
en serie, y de la mala calidad de los diseños y la realización que ello
conllevaba, este movimiento pretendió recuperar los diseños y la elaboración
de buena calidad. Basándose en los postulados del Arts & Crafts, el Art
Nouveau los reelaboró para crear un estilo completamente nuevo que, en oposición
al historicismo ecléctico de la época victoriana, no hiciera referencia a
estilos del pasado.
El
Art Nouveau se caracteriza por utilizar líneas curvas muy largas basadas en
sinuosas formas vegetales y con frecuentes elementos fantásticos. Fue, sobre
todo, un estilo decorativo y como tal se utilizó con gran éxito en metalistería,
joyería, cristalerías e ilustración de libros, en los que queda patente la
influencia de los grabados japoneses.
Por
lo general, se considera que los más antiguos ejemplos de Art Nouveau son las
obras del arquitecto inglés Arthur Mackmurdo, en especial su silla diseñada en
1882 y el grabado para la cubierta de un libro (Las primeras iglesias de Wren)
de 1883. Ambos ejemplos muestran las líneas ondulantes que habrían de
convertirse en sello distintivo del movimiento. Los diseños textiles que Arthur
Liberty vendía en su famosa tienda londinense, fundada en 1875, y las
ilustraciones de Aubrey Beardsley —en particular las que hizo para el Yellow
Book (El libro amarillo) en 1894 y para Salomé (1894) del
escritor inglés Oscar Wilde— llevaron al Art Nouveau inglés a sus más altas
cimas. Las exposiciones anuales de la Sociedad de Exposiciones Arts &
Crafts, que comenzaron en 1888, ayudaron a la difusión de este estilo, y una
revista nueva, The Studio (fundada en 1893), contribuyó a su divulgación
por Europa.
En
Bélgica, el primer ejemplo de se dio en la obra de los arquitectos Victor Horta
y Henri van de Velde que realizaron diseños para casas unifamiliares urbanas
con elegantes escalinatas, balcones y verjas curvilíneas de hierro fundido.
Charles Rennie Mackintosh, arquitecto de Glasgow, llevó a cabo versiones
sobrias y austeras en diseños de interiores, mobiliario, vidrio y esmaltes. En
Francia, donde este estilo quedó más patente es en las obras del arquitecto
Hector Guimard (sobre todo en las entradas del metro de París, 1898-1901), en
las del vidriero Émile Gallé, en los diseños de muebles de Louis Majorelle y
en los carteles de Alphonse Mucha. También se puso de moda en la decoración de
interiores y un ejemplo sobresaliente de ello es el restaurante Maxim’s de París.
En Munich y en Viena se plasmó en las artes aplicadas y en la ilustración de
revistas, alcanzando su cota más alta en la pintura de Gustav Klimt y en el
mobiliario y los diseños arquitectónicos de Josef Hoffmann. En Estados Unidos
el máximo exponente fue Louis Comfort Tiffany, cuyos jarrones de brillante
cristal favrile y pantallas para lámparas de cristales emplomados eran
de una iridiscencia fantástica. En España, quizá el más original de los
exponentes fue Antoni Gaudí; sus personalísimas obras el parque Güell y la
casa Milá, situadas ambas en Barcelona, carecen de líneas rectas y producen la
impresión de organismos naturales surgidos de la tierra. Dentro de la
arquitectura también fue una figura de la máxima relevancia Lluís Domènech I
Montaner con su palau de la Música Catalana. En el campo de la orfebrería
destacan las obras del vasco Paco Durrio y las joyas del escultor Manuel Martínez
Hugué.
Hacia
1910 este estilo estaba en decadencia y tras la I Guerra
Mundial fue reemplazado por la impecable elegancia del Art Déco. Nunca fue un
estilo generalizado, ya que las mejores obras resultaban costosas y no podían
producirse en serie, pero volvió a estar en boga a mediados del siglo XX
gracias a la exposiciones de Zurich de 1952, de Londres (1952-1953) y de Nueva
York (1960). El Art Nouveau tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la
historia del arte, sobre todo en el campo de la arquitectura. Con su rechazo del
estilo convencional y su nueva interpretación de la relación entre arte e
industria, los seguidores de este estilo prepararon el camino para el arte y la
arquitectura contemporáneas.
Tommy Rodríguez